FACTORES SOCIOECONÓMICOS DE LO OBESIDAD
La obesidad es una enfermedad grave caracterizada por acumulación excesiva de grasa. Ahora el Perú es el tercero en proponer América Latina es el líder con las tasas más altas de sobrepeso y obesidad seguido de México y Chile. Según datos del Instituto Nacional de Información Estadística (INEI, 2018), IMC promedio de personas de 15 años es 26,8 𝑘𝑔/𝑚2, lo que significa que es una multitud con sobrepeso. Las mujeres puntuaron más alto que los hombres con 27,3 frente a 26,3𝑘𝑔/m2 respectivamente.
Es importante tener en cuenta el nivel de ingresos porque hay diferentes maneras de relacionarlo con la nutrición o, en este caso, con la obesidad. Inicialmente, se podría suponer que mayores ingresos significan comer más, mientras que menores ingresos significan comer menos y, en general, malos hábitos de consumo. La teoría microeconómica, esto nos dice que el nivel de ingresos de una persona se mide por la capacidad de comprar una canasta de alimentos en función de los precios y las preferencias del consumidor.
Schroeter (2008) argumentan que la obesidad se debe al precio más bajo de los alimentos ricos en grasas y carbohidratos que los alimentos saludables. Así, los individuos tienden a elegir alimentos menos saludables, maximizando su utilidad teniendo en cuenta sus limitaciones. Esto lleva a la conclusión de que los bienes insalubres son bienes inferiores, es decir, a medida que aumentan los ingresos, las personas tenderán a consumir más alimentos procesados y no nutritivos. Por otro lado, Cawley (1999) y Richards(2007) explicaron que la obesidad es el resultado de la adicción a alimentos ricos en calorías. Los productos de dependencia se caracterizan por una demanda inelástica, es decir, la cantidad consumida sigue siendo la misma tanto si los precios suben como si bajan.
Motivo de consumo, dichos bienes aumentan la utilidad al preferir dichos bienes. Estas dos teorías sostienen que el aumento de los ingresos no significa necesariamente un mayor consumo de alimentos poco saludables, porque no es así. Se tratan como activos ordinarios en todos los casos en que se tratan como bienes ordinarios es porque el consumo de estos artículos, así como el uso frecuente, puede significar adicción.
Esta relación entre preferencias, precios e ingresos económicos nos lleva a considerar estos últimos: los ingresos económicos. Esta variable nos permite inferir si existe una correlación entre ingresos altos o bajos y la epidemia de obesidad. Otro enfoque considera lo que se denomina seguridad alimentaria, definida como el acceso de todas las personas en cualquier momento alimentos suficientes para una vida activa y saludable (Pan, 2012).
Por lo tanto, la inseguridad alimentaria se asocia con un menor gasto en alimentos saludables, un bajo consumo de frutas y verduras y, en general, dietas menos saludables. En su estudio, Pan encontró que las mujeres con bajos niveles de seguridad alimentaria tenían más probabilidades de tener sobrepeso u obesidad, mientras que no se observó tal relación en los hombres. Los motivos que define tienen que ver con la maternidad, donde muchas mujeres, especialmente las madres, sacrifican su alimento por sus hijos; estrés y depresión por falta de alimentos.
Recuperado de:
Romero, V., & Ximena, A. P. (2021). Determinantes socioeconómicos de la obesidad en el Perú. Pontificia Universidad Católica del Perú.


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